Seminario "Nuestra Familia"
Seminario "Nuestra Familia"

Seminario "Nuestra Familia"

$ 279.00

CD 1. Nos conocimos... nos amamos, pero ha pasado el tiempo. En la familia es donde se es feliz o desde donde se nace a una vida de infelicidad; Una relación que empieza bien, ordinariamente tiende a tener un buen final, descubramos que el amor esponsal se finca en la amistad, porque Dios mismo así nos ama, así encontraremos que el verdadero amor lo incluye todo. CD 2. Nuestros hijos, piedras preciosas que hay que tallar. La función de la familia es propagar y conservar la vida corporal y espiritual de sus miembros, los padres deben educar a los hijos en el seguimiento de Cristo, lo que ellos no le den a sus hijos, difícilmente lo recibirán en otro lado. El punto de referencia de la educación para nuestros hijos es Dios, devolvámosle a él la autoridad. CD 3. La educación para el amor y el problema del egoísmo. El amor ágape tiene que buscar el bienestar y poder complacer al otro; salir de uno mismo y darnos cuenta que el amor de pareja es libertad. Aprendamos a vivir nuestra sexualidad a la luz de Dios. La vida de intimidad de la pareja es una donación y es bendecida por Dios. CD 4. Sin ti no lo lograré. Buscar el bienestar de la familia puede hacernos perder el rumbo; no enfrentar las cosas nos lleva a distanciarnos, ignoramos las cosas y los problemas siguen, es tiempo de recordar que el amor es algo vivo y necesita constante atención. En todas las cosas vamos a ponernos de acuerdo, juntos encontrarán la solución a la luz de las enseñanzas de Dios, quien siempre ve por nosotros. CD 5. ¿Podemos reempezar? El matrimonio presenta crisis de convivencia los primeros años, y se repite tiempo después. El matrimonio fracasa porque no se sigue el proyecto de Dios, ¿es el divorcio una verdadera solución? Las heridas que se generan en este proceso requieren sanar con el perdón, el problema de un divorcio es la falta de vida espiritual, mantengámonos unidos a Cristo, todos somos un equipo. CD 6. Hemos dado la buena batalla, hemos corrido hasta la meta. Con el paso del tiempo el amor no termina, continúa en la pareja y en los hijos. Seguimos caminando hacia la meta buscando tener matrimonios de calidad; las grandes cosas empiezan y se mantienen por pequeños detalles. El Señor nos invita a que podamos decir en los últimos momentos: ¡Tú me amaste más que nada en la vida! y entonces llegará la fiesta del encuentro con Dios. Este es el proyecto de Dios para las familias Cristianas.